Huerta Urbana en Ruka Rangiñelwe

Entre el bien intencionado proyecto y el respeto a la cosmovisión mapuche.

El Sábado 18 de mayo, el equipo de Trekantu acudió a la Ruka Rangiñelwe para atender el llamado de Pablo Lozano, Facilitador Intercultural del programa Pespi y coordinador de actividades en el espacio de la Ruka. El motivo: la presentación de un proyecto en curso por parte del CEA (Centro Educativo Ambiental) dependiente de la Municipalidad de Santiago, que contempla la siembra de un bosque Miyawaki en sus instalaciones, por tanto contempla el desplazamiento de las Huertas urbanas  que hay en el CEA actualmente, a las dependencias de la Ruka, además de la apertura de una entrada directa al parque a través del espacio asignado a la Ruka.

La técnica Miyawaki, que implica la siembra intensiva de árboles, resulta atractiva por su potencial para acelerar la recuperación de bosques. Sin embargo, en el contexto de la Ruka Rangiñelwe, un espacio ceremonial mapuche de gran importancia para las comunidades indígenas de la Región Metropolitana, que según el último censo, la mayor cantidad de personas Mapuche está Justamente en la Región Metropolitana, este proyecto genera diversas preocupaciones:

  • Falta de comunicación y consulta previa: La comunidad no fue consultada adecuadamente sobre el proyecto, a pesar de ser un espacio ceremonial de su uso habitual. Esta falta de diálogo genera tensiones.
  • Desconocimiento de las leyes: El Convenio 169 de la OIT establece la consulta previa como requisito para cualquier intervención en espacios ceremoniales indígenas. La falta de cumplimiento de esta norma evidencia una falta de respeto hacia las comunidades mapuche y sus derechos.
  • Alternativas viables: El proyecto podría ser implementado en otras zonas del Parque O’Higgins o en áreas degradadas de la ciudad, donde se requiere reforestación y no se afecte la identidad cultural.

Recomendaciones y consensos al final de la jornada

  • Reubicación del proyecto: Buscar un espacio adecuado para el Proyecto, considerando las necesidades de reforestación en otras áreas del Parque O’Higgins o de la ciudad.
  • Diálogo intercultural: Fortalecer la comunicación entre el CEA y las comunidades mapuche para fomentar el entendimiento y la participación activa en la toma de decisiones y así lograr una beneficiosa simbiosis.
  • Respeto a la cosmovisión mapuche: Considerar la cosmovisión y las prácticas culturales mapuche al diseñar e implementar proyectos en espacios de su uso habitual.
  • Consulta previa: Implementar mecanismos de consulta previa efectiva, cumpliendo con las normas internacionales y nacionales que protegen los derechos de los pueblos indígenas.

Si bien el proyecto del CEA tiene buenas intenciones, su implementación en la Ruka Rangiñelwe genera tensiones y cuestionamientos. Es necesario reevaluar su ubicación, considerando el respeto a la cosmovisión mapuche, la consulta previa y la búsqueda de alternativas viables que beneficien tanto al medio ambiente como a las comunidades indígenas. Las comunidades de la Ruka Rangiñelwe valoran el trabajo del CEA y apelan al diálogo para encontrar soluciones que beneficien a todos.

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